La provincia de Guadalajara se extiende a lo largo de 12.190,4 Km2 y cuenta con más de 237.000 habitantes. Un 35% de estos pobladores residen en la capital, por lo que la tercera parte de los 288 municipios de la provincia, son pueblos de menos de 200 habitantes. Tan solo la comarca de la Campiña crece demográficamente, mientras que el resto de zonas rurales sufre una acuciante y llamativa despoblación. Dada su amplia y variada realidad geográfica, la provincia de Guadalajara reúne en su territorio diversas condiciones climáticas, principalmente marcadas por veranos largos, secos y calurosos, e inviernos igualmente largos y rigurosos, que dan paso a primaveras y otoños cortos y templados. Esta diversidad climática, motivada por la ubicación de la provincia en una zona de transición entre la España atlántica y mediterránea, propicia el desarrollo de comunidades vegetales muy dispares (encinares, sabinares, pinares, robledales, hayedos, etc.) que cobijan una fauna realmente interesante y polimorfa, conformando ricos y variados ecosistemas y paisajes, fruto de la combinación de factores ecológicos y culturales.